En el manto terrestre se encuentran las Grandes Provincias de Baja Velocidad (LLVP), dos formaciones misteriosas que se ubican bajo África y el Pacífico. Estas estructuras han intrigado a los geólogos durante décadas, y se cree que podrían ser fragmentos de Theia, el planeta que chocó con la Tierra primitiva, o corteza oceánica engullida por procesos de subducción. Un estudio reciente publicado en Scientific Reports reconstruyó mil millones de años de movimientos tectónicos y convectivos del manto, y encontró que la masa africana es más antigua y heterogénea, mientras que la del Pacífico parece 'alimentada' por el constante hundimiento de corteza en el anillo de fuego. Esto ha transformado la naturaleza de la LLVP del Pacífico, dándole una composición distinta a la africana. La existencia de estas masas influye en cómo se transmite el calor del núcleo hacia el manto, alterando los movimientos que generan el campo magnético. El estudio sugiere que la disposición casi opuesta de estas masas bajo la Tierra no es casualidad, y que su existencia podría explicar ciertas variaciones en la intensidad y estabilidad del escudo magnético. Los continentes invisibles del manto nos recuerdan que el destino de la Tierra también se escribe bajo nuestros pies. El estudio abarca un período de 300 millones de años y sugiere que la LLVP del Pacífico ha sido 'alimentada' constantemente por el hundimiento de corteza oceánica.