El IceCube es el detector de neutrinos más grande del mundo, ubicado en la Antártida, y celebra su 20 aniversario. Está compuesto por 5.160 sensores digitales adosados a un glaciar de 2,5 km de altura. El astrofísico Carlos Argüelles-Delgado, experto en neutrinos, explica que la Antártida es un buen lugar para encontrar neutrinos debido a la combinación de un entorno controlado y la capacidad de detectar señales importantes en un trasfondo reducido. El IceCube busca neutrinos del espacio y ha descubierto neutrinos de ultra-alta energía, lo que es difícil de detectar. El experimento también ha visto la primera foto de nuestra galaxia en neutrinos y ha hallado evidencia de neutrinos tau en niveles de energía elevada. El IceCube-Gen2 será una versión más grande y potente del detector, con actualizaciones tecnológicas importantes, y permitirá entender mejor el glaciar y las propiedades ópticas de la luz en él. El proyecto busca resolver el enigma de la masa de los neutrinos y su conducta cuántica, lo que podría ser un descubrimiento comparable al premio Nobel.