Un equipo de científicos ha logrado recrear experimentalmente el entrelazamiento cuántico entre núcleos atómicos separados por 20 nanómetros, demostrando que la materia puede comportarse como una sola unidad incluso estando físicamente dividida. El entrelazamiento cuántico es un fenómeno en el que dos partículas quedan unidas de tal forma que cualquier cambio en una se refleja instantáneamente en la otra, sin importar la distancia que las separe. Los investigadores implantaron átomos de fósforo en chips de silicio y usaron el espín de sus núcleos para codificar información. El equipo logró que estos núcleos atómicos separados quedaran entrelazados cuánticamente, compartiendo información de manera instantánea. Esto sienta las bases para una nueva generación de procesadores cuánticos, donde la información viajaría sin cables, sin latencia y sin pérdidas. El avance confirma la posibilidad del entrelazamiento macroscópico y desafía la intuición humana. Albert Einstein había rechazado esta posibilidad porque parecía violar su teoría de la relatividad, pero los experimentos demuestran que no hay transmisión de energía ni información clásica entre las partículas.