La cantidad de satélites en órbita terrestre ha duplicado en menos de tres años, llegando a más de 12.000 satélites activos. Esto representa un problema para los astrónomos, ya que los satélites brillantes aparecen como rayas en imágenes de telescopio y perturban la observación del cielo nocturno. Un estudio revela que las constelaciones de satélites son más brillantes de lo recomendado por la astronomía, y solo una compañía, OneWeb, adhiere a los límites indicados. La constelación Starlink de SpaceX causa gran preocupación, aunque la empresa ha trabajado para mitigar los efectos de sus satélites. Sin embargo, el competidor AST SpaceMobile es el que más afecta a la astronomía, con satélites que tienen una magnitud aparente promedio de +3.3. La Unión Astronómica Internacional (IAU) ha establecido recomendaciones para el brillo de los satélites, pero estas no son obligatorias y muchas compañías las ignoran. El centro de la IAU busca regular mejor la industria satelital para proteger la vista del espacio.