El equipo de espectroscopía femtosegundo del Okinawa Institute of Science and Technology (OIST) ha logrado observar directamente los excitones oscuros en materiales atómicamente delgados, lo que podría revolucionar la forma en que se almacena y transmite la información cuántica. Los excitones oscuros son estados cuánticos que no emiten luz y pueden durar mucho más tiempo que los excitones brillantes, lo que los convierte en candidatos ideales para el almacenamiento y transmisión de información cuántica. El equipo de OIST ha desarrollado una configuración de espectroscopía ultra avanzada llamada TR-ARPES, que les ha permitido observar y medir directamente las características de los excitones oscuros. Esto ha permitido mapear cómo y cuáles excitones oscuros conservan la información de valle durante más tiempo, lo que es esencial para diseñar futuras tecnologías de lectura y manipulación de estos estados. Los excitones oscuros son más resistentes al calor y menos susceptibles a la interferencia ambiental que los qubits actuales, lo que los posiciona como una alternativa interesante para el desarrollo de dispositivos cuánticos más accesibles.