Un algoritmo de inteligencia artificial llamado Essa ha analizado miles de imágenes públicas de la NASA y ha encontrado dos estructuras desconocidas en la superficie lunar que podrían ser entradas a cuevas. Estas cavidades podrían servir como refugios naturales contra la radiación y los impactos de micrometeoritos. El descubrimiento fue realizado por Daniel Le Corre, investigador de doctorado de la Universidad de Kent. Las cuevas lunares podrían ofrecer protección natural contra la radiación, estabilidad térmica y espacios seguros para bases lunares y almacenamiento de recursos. La Luna carece de atmósfera protectora, lo que la expone a radiación solar, temperaturas extremas y micrometeoritos. Los científicos creen que las cuevas podrían ofrecer reservas de hielo de agua, especialmente en las regiones polares. El algoritmo Essa fue entrenado para detectar patrones y sombras compatibles con la morfología de pozos o hundimientos. El descubrimiento marca un punto de inflexión en la exploración lunar asistida por IA.