Los investigadores han descubierto que los simios africanos, como chimpancés y gorilas, consumen frutas fermentadas, lo que les proporciona una ventaja metabólica y social. El estudio, publicado en Current Biology, revela que esta práctica, conocida como scrumping, se remonta a unos diez millones de años atrás, cuando los ancestros africanos desarrollaron una mutación en la enzima ADH4 que les permitió metabolizar alcohol de manera más eficiente. Los chimpancés incorporan alrededor de cuatro kilos y medio de fruta al día, lo que les proporciona una cantidad significativa de alcohol. La investigación sugiere que esta práctica podría haber sido un precursor de las celebraciones humanas vinculadas al alcohol. Los expertos, como Nathaniel Dominy y Catherine Hobaiter, destacan la importancia de este hallazgo, que conecta la biología y la cultura humana. El estudio también revela que los chimpancés compartían fruta fermentada en grupo, lo que podría haber sido un factor clave en la evolución de las celebraciones humanas.