Un estudio publicado en la revista Science Advances sugiere la existencia de un linaje fantasma, un grupo de homínidos arcaicos con los que los ancestros de los africanos occidentales modernos se habrían cruzado hace decenas de miles de años. El hallazgo se basa en el análisis de los genomas de individuos actuales, que revela un patrón que no encaja con los modelos evolutivos conocidos. Aproximadamente entre un 2% y un 19% del ADN de estas poblaciones no podía atribuirse a ninguna de las especies humanas arcaicas secuenciadas hasta hoy. La separación de este linaje pudo haber ocurrido hace más de 600.000 años en África subsahariana. Los investigadores, Arun Durvasula y Sriram Sankararaman, de la Universidad de California en Los Ángeles, desarrollaron un método para identificar segmentos fuera de lugar en el genoma humano. El estudio sugiere que algunos fragmentos de ADN arcaico podrían haber ofrecido ventajas evolutivas, como el gen NF1, un supresor tumoral que aparece en frecuencias inusualmente altas en varias poblaciones africanas.