La producción de comida es la principal causa de que la humanidad esté llevando el planeta más allá de sus límites. El sistema alimentario es responsable del 30% de los gases de efecto invernadero, consume un 35% de la superficie terrestre y utiliza entre el 70% y el 90% del agua dulce. La agricultura y la ganadería son las principales causas de la deforestación y la pérdida de biodiversidad. A pesar de que se produce suficiente comida para alimentar a toda la población mundial, un 29% de la población padece inseguridad alimentaria y 2.100 millones de personas no tienen acceso a agua potable. El estudio de The Lancet concluye que el sistema alimentario actual amenaza el funcionamiento de la biosfera y la estabilidad del sistema climático. La codirectora del estudio, Shakuntala Haraksingh Thilsted, afirma que las elecciones que se tomen hoy determinarán la salud de las personas y del planeta durante generaciones. El director del Instituto Potsdam de Investigación de Impactos Climáticos, Johan Rockström, destaca que transformar la manera en que se produce comida es un reto, pero es necesario para tener alguna oportunidad de volver a un clima seguro y un planeta sano.