Un estudio publicado en Science Advances ha descubierto que la física de los fluidos en los pulmones explica por qué los suspiros alivian. Los investigadores, liderados por Jan Vermant de la ETH Zurich, encontraron que la delgada película de fluidos pulmonares se compone de varias capas que deben ser elásticas para facilitar la respiración. Cuando se respira hondo, la película de múltiples capas se reordena, permitiendo que los pulmones cumplan mejor con su función. Los suspiros comprimen los fluidos pulmonares, reduciendo la tensión de la superficie y facilitando la respiración. Esto podría explicar la sensación de alivio que se siente en el pecho después de suspirar o respirar hondo. El estudio sugiere que los tratamientos terapéuticos para la falla pulmonar podrían revisarse para incluir materiales que imiten la estructura de múltiples capas de fluidos pulmonares. Los investigadores argumentan que sus experimentos de laboratorio captaron las propiedades reales de los pulmones, aunque se necesitan más estudios para confirmar los hallazgos.