La NASA ha detectado una 'mancha blanca' en el lago Iro, Chad, que podría ser el resultado de un antiguo impacto de meteorito. La imagen, tomada en 2024 desde la Estación Espacial Internacional, muestra un resplandor intenso de unos 12 kilómetros de diámetro. El fenómeno óptico se produce cuando la luz del Sol rebota en el agua con un ángulo preciso, generando un brillo plateado visible solo desde el espacio. La tripulación de la Estación puede modificar su posición para capturar este tipo de reflejos. El lago Iro guarda un misterio geológico, ya que algunos científicos sugieren que se formó sobre un cráter de impacto. En los años ochenta se hallaron cristales antiguos en la zona, indicio de un evento violento. Un estudio reciente respalda esta hipótesis, sugiriendo que la forma circular del lago y la curvatura del río podrían ser consecuencia directa del choque de un meteorito. El nivel del agua varía drásticamente con las estaciones, un comportamiento que coincide con otras formaciones de impacto conocidas. De confirmarse, el lago Iro se convertiría en una de las estructuras de impacto mejor conservadas de África.