El Jardín Botánico de Hamburgo ha elegido al árbol del anacardo como la planta más venenosa del año 2025. Aunque los anacardos tostados o procesados son seguros, el fruto en su forma cruda es altamente tóxico debido a la sustancia irritante llamada cardol. El árbol produce una estructura curiosa formada por dos partes: la manzana de anacardo y la nuez propiamente dicha. El cardol es un aceite tóxico que provoca graves reacciones en la piel y puede causar inflamaciones del tracto digestivo o reacciones alérgicas. Los anacardos que se venden en el supermercado han sido previamente tostados o tratados térmicamente para eliminar esta sustancia. El anacardo es un alimento valioso desde el punto de vista nutricional, contiene potasio, calcio, magnesio, zinc, cobre, hierro y fósforo, además de vitaminas C, E y del grupo B. El Jardín Botánico de Hamburgo subraya que su elección no busca demonizar este alimento, sino recordar el delicado equilibrio entre lo natural y lo seguro. La iniciativa del jardín busca concienciar sobre las plantas tóxicas que nos rodean y fomentar un manejo más informado y responsable. Cada año, el personal elabora una lista de diez especies candidatas y una planta solo puede ser nominada una vez cada cinco años.