Andrea Bonifazi, un ecólogo marino, se encontró con una polilla Utetheisa pulchella en su oficina en Roma. La polilla, originaria de regiones afrotropicales, es conocida por su belleza y rareza. Su aspecto llamativo, con alas blancas y manchas rojas y negras, es un ejemplo de mimetismo aposemático, que advierte a los depredadores de su toxicidad. La polilla acumula alcaloides tóxicos durante su etapa larvaria, lo que puede causar daños hepáticos graves. Bonifazi explica que la polilla probablemente haya llegado desde Marruecos, Argelia o Túnez, y que no es una especie común en la zona. La Utetheisa pulchella es capaz de cruzar el Mediterráneo y ha sido detectada en el Reino Unido. Su toxicidad es real, no solo una estrategia de defensa, y su mensaje cromático es claro: 'Intenta comerme y te arrepentirás'.