El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas ha anunciado una predicción estacional que indica una Oscilación del Atlántico Norte (NAO) negativa, lo que significa que el anticiclón de las Azores es más débil de lo normal y no puede bloquear las borrascas profundas del Atlántico. Esto puede tener un impacto positivo en España, aumentando la frecuencia de temporales atlánticos y mejorando el nivel de los embalses y el precio de la energía. La predicción se basa en datos de noviembre de 2025 y se espera que tenga un efecto en el invierno de 2025-26. Los expertos han estado avisando de un invierno condicionado por La Niña y un vórtice polar potencialmente más débil, lo que aumenta la probabilidad de irrupciones frías en Europa suroccidental. Aunque la predicción no es determinista, es un escenario probable que puede tener un impacto significativo en el clima de la región.