El investigador Adrián Oyaneder, arqueólogo de la Universidad de Exeter, ha descubierto 76 estructuras de piedra en los Andes utilizando imágenes satelitales de alta resolución. Estas estructuras, llamadas 'chacus', son trampas para vicuñas y tienen una forma de embudo con dimensiones de unos 150 metros de largo y metro y medio de alto. Se estima que algunas de estas trampas tienen unos 6.000 años de antigüedad. El descubrimiento sugiere que las culturas andinas primitivas tenían una gran resiliencia para adaptarse a las dificultades de la montaña y que la caza a gran escala coexistió con el desarrollo del pastoreo y la agricultura en la región. Los chacus se encuentran en pendientes pronunciadas entre 2.800 y 4.200 metros sobre el nivel del mar y están construidos en zonas estratégicas. El arqueólogo también identificó casi 800 asentamientos de pequeña escala en las proximidades de los chacus, que consistían en varios refugios construidos de piedra y con forma circular.