En el valle de Pisco, Perú, se encuentra el Monte Sierpe, un monumento con 5.200 cavidades alineadas que desconcertó a generaciones de arqueólogos. Un estudio publicado en Antiquity revela que el Monte Sierpe funcionó como un sistema de contabilidad y trueque a gran escala, una especie de 'hoja de cálculo' de los Andes prehispánicos. El equipo de investigadores utilizó drones para cartografiar el sitio con precisión milimétrica y descubrió una estructura organizada en 60 bloques o secciones, cada uno con alineaciones distintas y patrones numéricos regulares. Los análisis de sedimentos extrajeron restos microscópicos de maíz, totora y sauce, lo que apunta a que las cavidades se forraban con fibras vegetales y servían para depositar bienes. El Monte Sierpe nació como un espacio de intercambio entre comunidades y siglos después se reinterpretó como herramienta contable para gestionar el tributo de las poblaciones locales. La estructura del sitio se asemeja a los khipus incas, sistemas de cuerdas con nudos usados para registrar censos, tributos o recursos.