Una expedición frente a las costas de California ha descubierto tres nuevas especies de peces abisales, incluyendo el Careproctus colliculi, un pez gelatinoso de tono rosado que parece sonreír. El descubrimiento se realizó a 3.000 metros de profundidad en el Cañón de Monterrey. Los científicos utilizaron vehículos tripulados y remotamente operados para recolectar especímenes. El Careproctus colliculi mide 9 centímetros de longitud y tiene una cabeza redondeada. Se han identificado más de 400 formas de adaptación en la familia Liparidae, a la que pertenecen estas especies. El descubrimiento demuestra que el océano profundo aún esconde secretos y que la exploración es fundamental para comprender la biodiversidad marina. Los científicos estiman que apenas conocemos un pequeño porcentaje de las especies que habitan los océanos. La expedición fue liderada por investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York en Geneseo (SUNY Geneseo) y se publicó en la revista Ichthyology & Herpetology.