Un estudio publicado en Science Advances revela que los vikingos de Groenlandia establecieron rutas comerciales en el Alto Ártico, donde intercambiaron marfil de morsa con los pueblos indígenas de la región. El análisis genético de 31 piezas de marfil medieval encontradas en yacimientos europeos y groenlandeses muestra que muchas procedían de regiones situadas a miles de kilómetros al norte, especialmente del estrecho de North Water Polynya, entre Canadá y Groenlandia. Los investigadores también reconstruyeron rutas marítimas y probaron embarcaciones tradicionales en condiciones reales, demostrando que las embarcaciones más grandes podían cubrir largas distancias en el estrecho marco temporal que ofrecía el verano ártico. El estudio sugiere que los vikingos y los pueblos indígenas compartieron territorio y recursos durante al menos dos siglos, y que el comercio de marfil fue una forma temprana de globalización en el Ártico. El estudio fue liderado por investigadores de la Universidad de Lund y el Globe Institute de Copenhague, y se publicó el 29 de octubre de 2025.