Un equipo internacional de científicos ha identificado en dos fósiles jurásicos, Polistodon chuannanensis y Camurocondylus lufengensis, una variedad inesperada de articulaciones mandibulares. Estos fósiles, hallados en China, tienen entre 165 y 201 millones de años de antigüedad. Polistodon chuannanensis presenta una articulación secundaria inédita entre el hueso dentario y el hueso yugal, mientras que Camurocondylus lufengensis muestra un tipo de articulación más cercana al modelo que acabaría imponiéndose en los mamíferos actuales. El estudio, publicado en Nature, sugiere que la evolución de la mandíbula de los mamíferos fue más experimental y variada de lo que se pensaba. Los científicos creen que la plasticidad fenotípica y la reorganización muscular podrían haber jugado un papel importante en esta diversidad de formas mandibulares. El hallazgo de estos fósiles obliga a repensar los criterios diagnósticos que definen al grupo de los mamíferos.