Los investigadores han estudiado la física del mecanismo que permite que el S. carpocapsae, un gusano redondo parasitario, use la electricidad estática contra sus presas aéreas. Cuando el gusano percibe un insecto volando, enrosca y salta a una altura de hasta 25 veces la longitud de su cuerpo, rotando hasta 1.000 veces por segundo. La electricidad estática es crucial para que el gusano tenga éxito en su caza, ya que crea una carga opuesta que atrae al insecto. Los investigadores han medido y controlado el voltaje exacto de las moscas de la fruta, que generan cientos de voltios en vuelo. El equipo ha utilizado una cámara especial a alta velocidad para filmar los saltos de los gusanos y ha calculado la trayectoria, el voltaje, la velocidad de lanzamiento y la fuerza de arrastre. Los resultados muestran que la electrostática es esencial para que el gusano tenga éxito en su caza, y que sin ella, solo una de cada 19 trayectorias del gusano llegaría al insecto. Los gusanos arriesgan mucho cuando saltan, ya que el acto mismo requiere mucha energía y los pone en riesgo de ser depredados o secarse en el aire. Sin embargo, la electrostática les da una ventaja significativa en su caza.