La probabilidad de ser impactado por un rayo es de menos de una entre un millón, y el 90% de las personas que reciben el impacto sobreviven. Los rayos son descargas eléctricas que se producen en las nubes y pueden alcanzar la superficie de la Tierra. Se forman cuando las nubes acumulan cargas eléctricas positivas y negativas, y el aire actúa como aislante entre estas zonas. La acumulación de cargas supera un umbral y genera una corriente eléctrica que recorre largas distancias. Los rayos pueden ser de varios tipos, incluyendo destellos nubosos, nube-a-nube y nube-a-superficie. Un rayo típico puede descargar alrededor de 30.000 amperios con 300 millones de voltios, mientras que un rayo positivo puede transportar mucha más energía, descargando 300.000 amperios con 1.000 millones de voltios. La fuerza de un rayo puede variar considerablemente en función de las condiciones atmosféricas y de la superficie de la Tierra.