Un equipo de científicos del MIT ha realizado un experimento de la doble rendija a escala atómica, utilizando átomos superenfriados como rendijas para que la luz los atravesara. El experimento ha confirmado que la dualidad onda-partícula de la luz se sostiene incluso en las escalas cuánticas más fundamentales. El equipo, liderado por Wolfgang Ketterle, ha utilizado láseres para ordenar más de 10.000 átomos en una configuración prolija y ha registrado el patrón de difracción de los fotones que se dispersaban al pasar por las rendijas atómicas. Los resultados han demostrado que la complementariedad de Niels Bohr es correcta y que no podemos ver la luz como onda y partícula simultáneamente. El experimento ha sido realizado a temperaturas microkelvin, equivalentes a -272 °C. El equipo ha utilizado una descripción más profunda, basada en correlaciones cuánticas entre los fotones y los átomos, para explicar los resultados. El experimento ha sido publicado en Physical Review Letters y ha sido considerado como una evidencia directa y concluyente de que la teoría cuántica es correcta.