La genética forense ha permitido identificar los orígenes genéticos de variedades de vino como Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Syrah. La biotecnóloga Carole P. Meredith utilizó técnicas de genética forense para descubrir que el Cabernet Sauvignon es hijo de Cabernet franc y Sauvignon blanc. El Chardonnay es hijo de Pinot noir y Gouais blanc. La genética forense también ha permitido identificar las cepas parentales de otras variedades de vino, como Tempranillo y Syrah. La enología del futuro se combinará con la biotecnología para la mejora genética de cepas y la resistencia al cambio climático. Carole P. Meredith se retiró de la investigación y se dedicó a plantar viñedos y producir vino Syrah en California. El genoma de la vid está completamente secuenciado, lo que permitirá la edición genética de variedades de vino.