Una investigación publicada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha revelado que existen cuatro especies distintas de jirafas, lo que cambia la visión sobre su conservación. Los análisis genéticos y estudios anatómicos de más de 2.000 ejemplares durante dos décadas han permitido identificar estas especies. Las jirafas del norte, reticuladas, masai y del sur presentan poblaciones, amenazas y necesidades de conservación específicas. Las jirafas del norte son las más amenazadas, con apenas 7.000 ejemplares en estado salvaje. La clasificación actualizada es necesaria para protegerlas de manera individual. Los expertos destacan que reconocer cuatro especies es vital para que las jirafas tengan futuro. La secuenciación del genoma cuesta ahora apenas 100 dólares, lo que ha permitido obtener un mapa genético más preciso. Las jirafas masai tienen 44.000 individuos, las reticuladas 21.000 y las del sur 69.000. La conservación de cada especie requiere estrategias específicas.