Un grupo de investigadores de la Universidad Técnica de Hamburgo y del Centro Alemán de Sincrotrón Electrónico ha desarrollado una tecnología que transforma la energía mecánica en electricidad utilizando agua y silicio. La clave está en los nanoporos del silicio, que permiten controlar el flujo de agua y generar una carga eléctrica por fricción. El sistema, llamado IE-TENG, alcanzó una eficiencia del 9% en la conversión de energía mecánica a eléctrica. Esto lo convierte en un desarrollo prometedor y sostenible para producir a gran escala. La tecnología podría ser utilizada en sistemas de sensores autónomos, ropa inteligente y otros dispositivos que requieren energía. Los investigadores destacan que la simplicidad y la eficiencia de la tecnología la hacen atractiva para diversas aplicaciones. El artículo completo fue publicado en la revista Nano Energy.