Venus Aerospace ha desarrollado y probado con éxito el primer Motor de Cohetes de Detonación Rotativa (RDRE), que convierte explosiones controladas en impulso. El motor logró un vuelo de 30 segundos y alcanzó una velocidad de 616 kilómetros por hora. La tecnología es 15% más eficiente que los motores tradicionales y puede permitir vuelos a alta velocidad en naves espaciales hipersónicas. La startup, fundada en 2020, ha recaudado más de $80 millones en financiamiento y ha atraído interés para diversas aplicaciones comerciales y de defensa. El motor de detonación no tiene partes móviles y produce impulso por una serie de detonaciones, combinando propelente a alta presión con un oxidante dentro de una cámara de combustión. La empresa planea seguir avanzando con la tecnología y poner el motor en el mercado. El equipo de Venus Aerospace está liderado por Sassie Duggleby, cofundadora y CEO, y Andrew Duggleby, cofundador y CTO. La prueba del motor se llevó a cabo el 14 de mayo en el desierto de Nueva México y alcanzó una altura de 1.340 metros.