La ventilación forzada es un sistema que renueva el aire del interior de manera automática mediante ventiladores eléctricos y conductos. La normativa española y europea empuja hacia un modelo de vivienda hermética y eficiente, donde la ventilación deja de ser opcional. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y el Código Técnico de la Edificación (CTE) establecen que las viviendas deben contar con un sistema que garantice la renovación del aire. La ventilación forzada puede ser híbrida o mecánica, y su objetivo es asegurar un aire interior saludable sin derrochar energía. El precio de una instalación básica puede ser de alrededor de 3.700 euros, aunque se estima que la inversión se amortiza rápidamente gracias al ahorro energético. La Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes (AFELMA) y el portal especializado Calor y Frío explican que la ventilación forzada es esencial para lograr edificios de consumo casi nulo. El presidente de AFELMA, Miguel Ángel Gallardo, destaca que un buen aislamiento térmico y una ventilación adecuada no solo ahorran energía, sino que también convierten una casa en un espacio más saludable y cómodo.