Los generadores termoeléctricos solares (STEG) transforman el calor en electricidad gracias a una diferencia de temperatura entre dos extremos. Sin embargo, su gran desventaja era la baja eficiencia, convirtiendo menos del 1% de la energía solar en electricidad. Un nuevo diseño ha conseguido mejorar la eficiencia en 15 veces, reduciendo el desgaste y aumentando la vida útil. El secreto del avance está en replantear el diseño del generador sin modificar los materiales semiconductores, optimizando los extremos térmicos del dispositivo. Se ha utilizado un metal negro ultrabsorvente, un mini invernadero térmico y aluminio microestructurado. El resultado ha sido una mejora de eficiencia 15 veces superior sin aumentar significativamente el peso del sistema, que solo creció un 25%. Esto coloca a los generadores termoeléctricos solares por encima de los paneles fotovoltaicos en eficiencia teórica. El descubrimiento ha sido publicado en la revista Light: Science & Applications y abre nuevas vías para aplicaciones descentralizadas. El responsable del desarrollo es Chunlei Guo, experto en óptica y director del equipo del Instituto de Óptica de la Universidad de Rochester (Estados Unidos).