Un estudio en embriones de pez cebra ha revelado cómo la nariz genera nuevas neuronas olfativas de forma continua gracias a nichos celulares dinámicos y un interruptor genético bistable. Las neuronas del olfato se reemplazan con frecuencia a lo largo de la vida, lo que es una rareza dentro del sistema nervioso. El estudio identificó un mecanismo que permite que el sistema olfativo se renueve de forma eficiente y continua. Las células madre en la nariz se organizan y transforman en neuronas especializadas gracias a la formación de vecindarios celulares y la interacción entre la vía de señalización Notch y el gen insm1a. El ácido retinoico, producido en el ojo en desarrollo, también juega un papel importante en la regulación de la neurogénesis. El estudio ofrece un modelo de cómo células individuales cooperan como grupo para tomar decisiones colectivas, lo que podría aplicarse a otros tejidos y sistemas.