La administración Trump busca cuadruplicar la producción nuclear en Estados Unidos, utilizando combustible reciclado a partir de residuos radiactivos y plutonio militar excedente de ojivas desmanteladas. El Departamento de Energía ha identificado uranio y plutonio útil para reconvertirlo en combustible. Startups como Oklo y Curio trabajan en el piroprocesamiento, un método que introduce barras de combustible gastado en sales fundidas y utiliza electricidad para separar los componentes aprovechables. El objetivo es garantizar un suministro estable para infraestructuras sensibles, como bases militares y centros de datos de IA. El país acumula 90.000 toneladas métricas de combustible gastado, y reciclar parte de ese material aliviaría un dilema que lleva décadas sin resolverse. Oklo ha anunciado una inversión de casi 1.700 millones de dólares en un Centro de Combustible Avanzado en Oak Ridge, Tennessee. El Ejército deberá operar un reactor en una base nacional antes de septiembre de 2028, y el Departamento de Energía tendrá que inaugurar al menos un reactor avanzado en 30 meses para abastecer centros de datos de IA.