China planea establecer una base lunar permanente con un reactor nuclear para 2035, lo que podría adelantarse a EE.UU. en la exploración espacial. La estrategia de Pekín incluye la colaboración internacional y la construcción de una infraestructura espacial avanzada. La estación espacial Tiangong, completada en 2023, es un ejemplo de la capacidad de China para desarrollar tecnología espacial de alta calidad. La inversión en compañías espaciales comerciales chinas alcanzó los 2.860 millones de dólares en 2024, multiplicando por 17 los niveles de 2016. La misión Chang'e 7 está prevista para los próximos años y tiene como objetivo enviar a un astronauta a la superficie lunar antes de 2030. La base lunar permanente será alimentada por un pequeño reactor nuclear autónomo y servirá como plataforma de lanzamiento hacia Marte. El informe Redshift advierte que la ventaja histórica de EE.UU. en la exploración espacial podría estar evaporándose si no se toman medidas urgentes.