La orca ibérica, una subpoblación de cetáceos, habita en el Estrecho de Gibraltar y el Golfo de Cádiz. Con un tamaño de 5 a 6,5 metros, se alimentan de atún rojo del Atlántico. La subpoblación está en peligro crítico, con solo 20-35 ejemplares, y enfrenta amenazas como la mortalidad de recién nacidos y la dependencia de una especie de presa en peligro de extinción. La campaña 'Save the Iberian Orca' de WeWhale y Sea Shepherd France busca proteger a esta subpoblación mediante la monitorización de su población, intervención en interacciones perjudiciales con navegantes y acción legal contra quienes dañan a las orcas. El fundador de WeWhale, Janek Andre, subraya la urgencia de las acciones. La colaboración con organizaciones como el Grupo de Trabajo de la Orca Atlántica y la Universidad de Cádiz es clave para informar a los veleros y evitar interacciones. La campaña busca el apoyo de la comunidad para proteger a esta población aislada y en peligro crítico. Desde 2020, las orcas han sido protagonistas de noticias debido a sus interacciones con veleros, que en ocasiones han provocado el hundimiento de alguna embarcación. La teoría más aceptada es que estas interacciones son un comportamiento lúdico o defensivo. Las orcas también se enfrentan a amenazas ambientales como colisiones con barcos, contaminación marina y ruido.