Un descubrimiento en Tanzania revela la primera prueba directa de carnicería de elefantes por homínidos, con 80 herramientas intactas y huesos de un elefante prehistórico fechados en 1,78 millones de años. El yacimiento se encuentra en Olduvai, un lugar emblemático de la evolución humana. Los arqueólogos han documentado 46 partes de una carcasa de elefante y herramientas de piedra que sugieren una planificación cognitiva avanzada y cooperación entre individuos. El estudio, dirigido por Manuel Domínguez-Rodrigo, sugiere que los homínidos no solo accedieron a la carne del elefante, sino que utilizaron herramientas de forma repetida y metódica para procesar diferentes partes del cuerpo. La cronología del yacimiento coincide con la expansión de la cultura achelense y la posible presencia de Homo erectus en la región.