Un aficionado a la arqueología encontró un fragmento de cráneo humano en la ribera del río Whitewater en Indiana. El hallazgo se produjo a principios del verano y las autoridades locales actuaron con rapidez, enviando los restos a centros especializados. Expertos en antropología forense y análisis isotópicos determinaron que el hueso databa aproximadamente del año 2300 a.C., hace más de 4.270 años. El fragmento craneal pertenecía a un adulto, aunque no se ha podido determinar su sexo con certeza. Se sospecha que podría guardar relación con pueblos ancestrales de las actuales naciones Shawnee, Miami, Potawatomi o Delaware. El hallazgo ha abierto la puerta a múltiples interpretaciones y ha avivado el interés de las comunidades indígenas de la región. Los restos no serán objeto de exhibición, sino que se devolverán a las comunidades correspondientes. El período al que pertenece este individuo se conoce como Arcaico Tardío, una etapa de transición en la que los antiguos grupos de cazadores-recolectores comenzaron a asentarse de forma más permanente y a desarrollar una vida más compleja.