En 1970, la URSS desarrolló el proyecto Mozyr, un sistema de defensa activa para proteger silos de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) frente a cabezas nucleares enemigas en fase terminal. El sistema consistía en una batería multicañón que disparaba varillas de tungsteno o acero de alta resistencia para formar una nube densa orientada al vector de aproximación de la cabeza enemiga. Entre 1985 y 1988, se realizaron ensayos en Kura (península de Kamchatka) con un silo simulado y un puesto de mando remoto. El proyecto fue cancelado en 1991 debido a la falta de fondos. El sistema Mozyr habría tenido que lidiar con MIRV (vehículos de reentrada múltiple) y tácticas modernas de penetración. En la actualidad, el concepto de Mozyr vuelve a ser relevante debido a la multiplicación de sistemas hipersónicos y la necesidad de una defensa activa de silo barata y local. La URSS exploró este concepto para proteger sus silos de misiles balísticos intercontinentales. El proyecto Mozyr fue desarrollado por KB Mashinostroyeniya con la participación de 250 empresas de 22 ministerios. El sistema integraba detección, guiado y control de fuego propios, calculando densidad y geometría de la salva de proyectiles según amenaza, operando de forma automática. Según los documentos, la derrota del blanco se lograba por cierre cinético a unos 6 km/s en la baja atmósfera.