Elon Musk propone una red de satélites inteligentes para regular la radiación solar y frenar el cambio climático. La idea consiste en una constelación de satélites equipados con inteligencia artificial que ajusten la radiación que recibe la Tierra para evitar un aumento excesivo de temperatura. Musk comparó su idea con el avance hacia una civilización capaz de aprovechar la energía del Sol a escala total, concepto conocido como tipo II en la escala de Kardashev. La comunidad científica considera que las consecuencias podrían ser impredecibles y advierte de los riesgos de aplicar una red orbital de control solar sin un acuerdo internacional. Corea del Sur y China desarrollan proyectos para aprovechar la radiación solar desde el espacio para producir energía, con objetivos de 120 gigavatios y una eficiencia del 13,5%. Musk afirmó que sus satélites actuales representan el camino hacia una civilización tipo II, con un equilibrio entre ambición y riesgo ambiental.