El cometa interestelar 3I/ATLAS ha comenzado a acelerar sin motivo aparente, lo que ha desconcertado a los científicos de la NASA. La aceleración no puede explicarse únicamente por la gravedad, lo que sugiere la presencia de fuerzas adicionales actuando sobre el objeto. Los astrónomos creen que la causa más probable de esta aceleración es la pérdida de masa del cometa, que libera partículas y gas al calentarse, generando una especie de propulsión natural. El cometa podría estar perdiendo entre una décima y un sexto de su masa total en apenas unas semanas. La NASA busca descubrir la causa de esta aceleración y entender mejor cómo se comportan los objetos que llegan desde fuera de nuestro sistema solar. El cometa podría liberar una pluma de gas de más de 5.000 millones de toneladas, lo que ayudaría a medir la cantidad exacta de material que pierde. Los telescopios de la NASA y la ESA seguirán su trayectoria mientras el cometa se aleja del Sol. El ingeniero Davide Farnocchia, del Laboratorio de Propulsión a Chorro, ha informado sobre el comportamiento anómalo del cometa. El físico teórico Avi Loeb ha propuesto la hipótesis de que el 3I/ATLAS no sea un cometa natural, sino una sonda artificial enviada por una civilización inteligente.