Los microplásticos son partículas muy pequeñas que se encuentran en todo, desde el agua del grifo hasta los testículos. Un gráfico elaborado por Visual Capitalist muestra el tamaño de los microplásticos en comparación con elementos cotidianos. Los microplásticos pueden medir desde 0,001 milímetros hasta 5 milímetros. Los nanoplásticos, que miden menos de una micra, son especialmente preocupantes porque pueden penetrar las barreras biológicas. Un adulto puede ingerir entre 39.000 y 52.000 partículas de microplásticos al año solo por la dieta. Los microplásticos se encuentran en el agua embotellada, en los suelos agrícolas, en los lagos y en los océanos. La exposición a los microplásticos puede causar problemas de salud, como inflamación crónica y alteraciones inmunológicas. Se están investigando filtros para reducir la cantidad de microplásticos que nos llegan. España es uno de los países europeos que más agua embotellada consume, lo que hace que la exposición a los microplásticos sea especialmente alta.