La Organización Mundial de la Salud estima que entre 81.410 y 137.880 personas mueren cada año por mordeduras de serpientes. Un equipo de investigadores ha utilizado herramientas de aprendizaje profundo para diseñar proteínas que neutralizan el veneno de las cobras y otras serpientes venenosas. Estas proteínas, llamadas toxinas de los tres dedos, son capaces de evadir el sistema inmune y causar daño nervioso. Los investigadores han probado estas proteínas en ratones y han logrado tasas de supervivencia de entre el 80% y el 100%. El equipo, liderado por David Baker, ha publicado sus hallazgos en la revista Nature. La nueva técnica podría reducir el tiempo y el costo de la investigación y producción de antídotos, lo que podría mejorar el acceso a estos tratamientos en países en desarrollo. David Baker recibió el Premio Nobel en Química en 2024 por su trabajo en el diseño computacional de proteínas.