Un ciclón extratropical desencadenó tormentas violentas que dieron origen a un tornado con fuerza destructiva en Rio Bonito do Iguaçu, Brasil. El tornado alcanzó vientos estimados entre 180 y 250 km/h, causando la muerte de al menos 5 personas y dejando más de 400 heridos. El 80% del municipio quedó inutilizable, con calles destruidas, vehículos volcados y estructuras metálicas retorcidas. La Defensa Civil de Brasil desplegó un operativo de emergencia para asistir a los damnificados y trasladar a cientos de familias a albergues temporales. El ciclón sigue su avance hacia el sureste, con alerta por lluvias intensas y posibles inundaciones. Los expertos advierten que la frecuencia e intensidad creciente de estos fenómenos extremos está vinculada a los cambios en los patrones atmosféricos globales.