En los bosques de Idaho, cerca del río Priest, se encuentra un tablero de ajedrez formado por bosques y claros que data de comienzos del siglo XIX. La NASA capturó esta imagen en 2017, mostrando una cuadrícula de más de 180 parcelas que abarcan unos 8 kilómetros. Cada cuadrado alterna zonas boscosas con áreas despejadas, creando un mosaico visible incluso desde Google Maps. El patrón se mantuvo más de dos siglos después de su concepción. El plan de tala en cuadrados alternos se diseñó para asegurar el aprovechamiento de la madera sin agotar el bosque. En los claros se plantaban nuevos árboles, mientras los otros seguían en pie, garantizando un ciclo de regeneración constante. La técnica de log driving se utilizó para mover millones de troncos hasta los aserraderos, pero desapareció en los años noventa. Hoy, el tablero se ha transformado en un recordatorio visible desde el espacio de cómo la interacción entre la naturaleza y la planificación humana puede generar un patrón tan insólito como duradero.