Un estudio arqueológico liderado por investigadores de la Universidad de Cardiff y la Universidad de Bolonia ha revelado que hace 3.000 años, grandes comunidades se reunían en el sur de Inglaterra para participar en banquetes masivos que implicaban una logística asombrosa. El estudio se centra en el periodo comprendido entre el 900 y el 500 a.C., una etapa de transición crucial entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. Los investigadores han identificado millones de fragmentos óseos pertenecientes a cerdos, ovejas, cabras y vacas en sitios como Potterne, East Chisenbury y Runnymede. El análisis multi-isotópico ha permitido rastrear el origen geográfico de los animales sacrificados, revelando que estos procedían de regiones tan lejanas como el norte de Inglaterra, Gales o incluso Cornualles. Los resultados sugieren que cada midden desempeñaba un papel diferente dentro de una red interconectada, y que estas celebraciones cumplían una función social, política y simbólica. El estudio ha permitido reescribir el papel de las sociedades británicas de finales de la Edad del Bronce, que ya no se pueden reducir a aldeas agrícolas aisladas que apenas sobrevivían.