En el desierto del Gobi, China ha desarrollado una planta solar de doble torre con 27.000 espejos móviles que siguen el movimiento del sol, generando energía día y noche. La planta, diseñada por la empresa estatal Three Gorges Corporation, tiene dos torres de más de 200 metros de altura y utiliza un campo de espejos que reflejan la luz hacia lo alto de las torres, calentando un fluido especial hasta alcanzar los 570 °C. El calor almacenado se utiliza para producir vapor y accionar turbinas eléctricas, permitiendo generar energía incluso después del atardecer o durante días nublados. La planta puede abastecer a más de medio millón de hogares cada año, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles en el noroeste del país. China ya cuenta con 21 plantas comerciales en operación, con una capacidad combinada de 1,57 millones de kilovatios, y prepara otros 30 proyectos que añadirán más de 3 millones de kilovatios en los próximos años.