La Luna guarda la memoria de la Tierra y su atmósfera. Un estudio científico demostró que partículas de oxígeno desprendidas de la atmósfera terrestre viajan hasta la superficie lunar y provocan la formación de hematites, un mineral de hierro oxidado. La misión india Chandrayaan-1 detectó hematites cerca de los polos de la Luna en 2020, lo que desconcertó a los investigadores. El nuevo estudio confirma que la Tierra imprime una huella química duradera en la geología lunar. Los científicos lanzaron iones de oxígeno e hidrógeno contra minerales ferruginosos similares a los de la Luna y observaron cómo se generaban hematites. La Luna tiene un cráter gigantesco llamado Tycho, con una antigüedad de 108 millones de años y un diámetro de 86 kilómetros. Los científicos planean estudiar la extensión y profundidad de la oxidación lunar en distintas regiones con futuras misiones robóticas y sondas. La confirmación experimental de que la Tierra 'pinta' a la Luna con óxidos supone un cambio de paradigma.