La Amazonía, la mayor selva tropical del mundo, sigue siendo un enigma en cuanto a su origen. Investigaciones recientes sugieren que un asteroide que impactó la Tierra hace 66 millones de años, el mismo que causó la extinción de los dinosaurios, podría haber sido el punto de partida para la formación de la Amazonía actual. El análisis de 50.000 granos de polen fosilizado y 6.000 hojas muestra que el impacto alteró la flora dominante, permitiendo que las angiospermas, plantas con flores y frutos, prosperaran en el nuevo ambiente. Además, durante el Mioceno, hace menos de 10 millones de años, el mar Caribe penetró más de 2.000 kilómetros hacia el interior del continente, creando un inmenso mosaico de humedales, pantanos salinos y estuarios, lo que fomentó una explosión de biodiversidad. La Amazonía alberga 40.000 especies de plantas, 2.500 de peces y 425 de mamíferos, cifras que superan a cualquier otro ecosistema terrestre. El biólogo Christopher Dick de la Universidad de Michigan destaca que en una sola hectárea de la Amazonía occidental se pueden contar las mismas 300 especies de árboles que existen en Norteamérica oriental. La combinación de catástrofes globales, invasiones marinas y millones de años de evolución hicieron posible el crisol de vida más vasto del planeta.