La intersección 0,0 es el punto de arranque del mapa que usamos para ubicarnos. En 1884, 25 países se reunieron en Washington para definir el meridiano de referencia, que fue elegido como Greenwich, en Londres. La unión de este meridiano con la línea del Ecuador definida por el Sol en los equinoccios marcó el punto cero del planeta, ubicado en el Golfo de Guinea, frente a África occidental. En esta coordenada 0,0 solo hay agua y una boya meteorológica, la estación 13010, que forma parte de la red PIRATA. Esta boya mide temperatura, humedad y viento para comprender el clima del Atlántico tropical. La imaginación pronto ocupó este vacío, y en proyectos cartográficos como Natural Earth, el 0,0 se convirtió en Isla Nula, un cuadrado de 0,93 m² que aparece en mapas como destino de errores de geocodificación. Isla Nula funciona como punto de reunión de datos mal ubicados y como metáfora del poder que tienen las coordenadas para inventar mundos. La estación 13010 es parte de una red que busca comprender el clima del Atlántico tropical, y su soledad alimenta la leyenda del lugar.