Un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania ha descubierto que los relámpagos comienzan mucho antes de lo que se puede ver, a través de un proceso electromagnético silencioso. Las partículas cósmicas del espacio chocan con la atmósfera, activando electrones de alta energía dentro de las nubes cumulonimbo. Estos electrones emiten rayos X y rayos gamma, y las tormentas envían señales electromagnéticas en frecuencias que van desde unos pocos hertzios hasta gigahertzios. Los investigadores han desarrollado técnicas para 'escuchar' estas conversaciones y han identificado patrones de actividad eléctrica en las tormentas. La NASA ha detectado patrones similares en Júpiter, y los científicos han logrado convertir algunas de estas señales de radio en sonidos audibles. Se espera que pronto se pueda predecir el comportamiento de las tormentas con precisión sin precedentes.