En 1994, dos satélites canadienses de TV fallaron debido a una tormenta solar que causó descargas electroestáticas. Un equipo de investigadores del Laboratorio Nacional Los Álamos estudió el fenómeno de la descarga ambiental de las naves espaciales y encontró una correlación directa entre la descarga eléctrica y los picos en el flujo de electrones del espacio. Utilizando sensores a bordo del Satélite 6 del Programa de Pruebas Espaciales del Departamento de Defensa de EE.UU., identificaron 272 incidentes de descargas eléctricas potentes que ocurrieron entre 24 a 45 minutos después de algún período pico de actividad de los electrones. Los resultados, publicados en Advances in Space Research, podrían usarse para desarrollar formas de pronosticar descargas desde objetos en el espacio con anticipación, mitigando los efectos del entorno espacial en los satélites. El entorno espacial está lleno de partículas cargadas que provienen del sol y la ionósfera y magnetósfera del planeta, lo que puede afectar el funcionamiento de las naves espaciales. La descarga preocupa a los operadores de satélites ya que puede resultar en interrupciones temporales o daños permanentes. El científico Amitabh Nag declaró que la actividad de electrones es clave para entender la descarga ambiental de las naves espaciales.