Un equipo de investigadores en neurociencia cognitiva de la Universidad de Western Sydney estudió el juego de piedra, papel o tijera para encontrar la mejor fórmula para ganar varias rondas. Llevaron a cabo un experimento en el que pusieron a varias personas a jugar 15.000 partidas mientras se registraba su actividad cerebral. Los resultados publicados en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience revelaron que quienes se dejaban influenciar por las rondas anteriores tendían a perder con mayor frecuencia. Los investigadores descubrieron que los jugadores no eran buenos para ser impredecibles al decidir qué opción jugar a continuación, y que más de la mitad de los jugadores se inclinaron por 'piedra'. El estudio pone de manifiesto que las personas intentan predecir el futuro basándose en resultados pasados, incluso cuando esto puede ser contraproducente. La clave para ganar es ser lo más aleatorio e impredecible posible y no prestar atención a lo que sucedió en la ronda anterior. Los investigadores emplearon el método del hiperescaneo para observar la toma de decisiones durante la competición, y registraron simultáneamente la actividad cerebral de parejas de jugadores mientras participaban en 480 rondas de piedra, papel o tijera en un ordenador.