La luna de Saturno, Encélado, tiene un océano subterráneo que mantiene una temperatura estable durante largos periodos de tiempo, lo que lo convierte en un entorno potencialmente habitable. La NASA y varias universidades descubrieron que el calor que sale del interior de Encélado coincide casi exactamente con el generado por las fuerzas de marea causadas por la gravedad de Saturno. El océano de Encélado está en equilibrio térmico, una condición clave para la vida. La temperatura en la superficie de Encélado alcanza los -233 °C, pero sus océanos subterráneos se mantienen por encima de los 0 °C. La doctora Carly Howett explicó que comprender cuánta energía pierde Encélado es clave para saber si puede mantener la vida. La misión Cassini registró temperaturas superficiales en distintas regiones de Encélado durante los inviernos de 2005 y 2015. La pérdida total de 54 gigavatios coincide exactamente con el calor que las fuerzas de marea deberían generar en su interior. La doctora Miles advirtió que necesitamos proyectos que duren décadas si queremos entender estos mundos y sus misterios.